Moshe respondió: "Pero yo estoy seguro que ellos no me creerán, y no escucharán a lo que yo digo, porque ellos dirán: ' YAHWEH no se te ha aparecido a ti. '"2
"¡Esto es para que ellos crean que YAHWEH, el Elohim de sus padres, el Elohim de Avraham, el Elohim de Yitzjak y el Elohim de Ya'akov, se ha aparecido a ti!6
Además, YAHWEH le dijo a él: "Ahora pon tu mano en tu seno." El puso su mano en su seno; y cuando la sacó, su mano estaba leprosa, tan blanca como la nieve.7
Entonces Elohim dijo: "Ahora pon tu mano de regreso en tu seno." El puso su mano de regreso en su seno; y cuando la sacó, estaba saludable como el resto de su cuerpo.8
Pero si no son persuadidos aun por ambas de estas señales y aún no escuchan lo que tú dices, entonces toma un poco de agua del río, y derrámala en la tierra. El agua que saques del río se convertirá en sangre en la tierra seca."10
Moshe dijo a YAHWEH: "¡Oh YAHWEH, yo soy un orador terrible! ¡Yo siempre lo he sido, y no soy mejor ahora, aun después que Tú has hablado con tu siervo! Mis palabras vienen despacio, y mi lengua se mueve despacio."11
A esto, la furia de YAHWEH se encendió contra Moshe; El dijo: "¿No tienes un hermano, Aharon el Levi? Yo sé que él es un buen orador, de hecho, aquí está él, viniendo para encontrarse contigo; y él estará feliz de verte.15
Moshe se fue, regresó a Yitro su suegro, y le dijo: "Te ruego que me dejes ir y regresar a mis hermanos en Mitzrayim, para ver si aún están vivos." Yitro dijo a Moshe: "Ve en Shalom."19
YAHWEH dijo a Moshe: "Cuando llegues a Mitzrayim, asegúrate de hacer delante de Faraón cada una de estas maravillas que Yo te capacité para hacer. No obstante, Yo lo voy a volver de corazón duro, y él rehusará dejar ir al pueblo.22
si Tzipporah no hubiera cogido un pedernal y hubiera cortado el prepucio de su hijo. Ella lo tiró a sus pies diciendo: "¡La sangre de la circuncisión de mi hijo es incondicional!"26
El pueblo creyó; cuando ellos oyeron que YAHWEH se había acordado de los hijos de Yisra'el y había visto como ellos eran oprimidos, ellos inclinaron sus cabezas y adoraron. Kadosh