a la Iglesia de Dios que está en Corinto, llamados y santos que han sido santificados en Jesucristo, y a todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor suyo y nuestro:3
Les suplico, hermanos míos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que se pongan todos de acuerdo y no haya divisiones entre ustedes, sino que sean maduros, de un mismo creer y de una manera de pensar,11
Digo, pues, esto porque hay algunos de ustedes que dicen: "Yo soy de Pablo"; y otros dicen: "Yo soy de Apolos"; y hay quien dice: "Yo soy de Pedro"; y otros dicen: "Yo soy del Cristo".13
¿Dónde está el sabio? ¿O dónde el escriba? ¿O dónde está el polemista de este mundo? He aquí, ¿no ha hecho Dios insensata la sabiduría de este mundo?21
Porque ya que por la sabiduría de Dios el mundo no conoció a Dios, en sabiduría le plació a Dios salvar a los que creen por medio de la locura de la predicación;22
Consideren, pues, hermanos míos, también su llamado, porque no son muchos entre ustedes los sabios conforme a la carne, ni muchos entre ustedes son poderosos, ni muchos entre ustedes son de la nobleza,27
sino que a los insensatos del mundo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y a los débiles del mundo ha escogido para jumillar a los poderosos,28