¿Acaso no tenemos derecho a llevar con nosotros a una hermana como esposa[5] tal como los demás apóstoles y los hermanos de nuestro Señor, y como Pedro?6
¿Quién presta servicio como soldado a sus propias expensas? ¿O quién planta una vid y no se alimenta de su fruto? ¿O quién apacienta un rebaño y no toma de la leche de su rebaño?8
Pero bien se entiende que lo dice por causa de nosotros, y que por motivo de nosotros se escribió, porque el que ara ha de arar con esperanza, y el que trilla, con la esperanza de la cosecha.11
Si otros tienen derecho sobre ustedes, ¿no tenemos mucho más derecho nosotros? No obstante, no hemos usado ese derecho, sino que todo lo soportamos para que en ningún modo pongamos obstáculo al Evangelio del Cristo.13
Sin embargo, yo no he hecho uso de nada de esto, ni escribí esto para que se haga así conmigo, porque ciertamente a mí me sería mejor morir, y no que alguno me prive de mi gloria,16
¿Cuál es, pues, mi recompensa? Que proclamando el Evangelio del cristo, lo haga gratuitamente, no haciendo uso del derecho que me otorga el Evangelio,19
Para los judíos me hice como judío, para ganar a los judíos; a los que están bajo la ley, me hice como uno que está bajo la ley, para ganar a los que están bajo la ley;21
a los que están sin ley, me hice como uno que está sin ley (a pesar de que no estoy sin ley ante Dios, sino bajo la ley del Cristo), para ganar también a los que están sin ley.22
porque todo el que practica la disciplina, controla su mente en todo. Ellos corren para llevarse una corona corruptible, pero nosotros una incorruptible.26