Libros Deuterocanónicos en el Antiguo Testamento
Como se sabe, la llamada Biblia hebrea, o Tanaj, fue traducida al griego durante el periodo intertestamentario por aproximadamente setenta eruditos, lo que dio origen a la versión Septuaginta del Antiguo Testamento. Pero cuando se preparó la versión Septuaginta, estos eruditos decidieron incluir algunos libros adicionales en ella. Obviamente, no todos aceptaron estos libros como sagrados e inspirados, y entonces se les trató como Deuterocanónicos.
La Iglesia primitiva también rechazó estos libros, como se puede observar por el tratamiento que les dan los autores de los primeros siglos, tales como Filón de Alejandría. Sin embargo, las iglesias católica, ortodoxa sí decidieron aceptarlos dentro de su cánon, pero no así los protestantes. Esta es la razón por la que estos libros se incluyen las biblias impresas por la iglesia católica, pero no aparecen en las biblias de extracción evangélica. La autoridad de los libros Deuterocanónicos del Antiguo Testamento sigue siendo discutible. En cuanto a pureza doctrinal, algunos temas tratados en los libros Deuterocanónicos del Antiguo Testamento entran en contradicción con los principios doctrinales enseñados en los libros del Tanaj hebreo.
La lista de los libros Deuterocanónicos del Antiguo Testamento es la siguiente:
1.- El Libro de Tobías o Tobit.
2.- El Libro de Judit.
3.- Las “adiciones griegas” al Libro de Ester.
4.- El Libro de la Sabiduría.
5.- El Libro del Eclesiástico, Sirácida o Sirácides.
6.- El Libro de Baruc.
7.- La Carta de Jeremías (Baruc 6).
Las “adiciones griegas” al Libro de Daniel.
8.- La Oración de Azarías (-50).
9.- El Himno de los tres jóvenes (Daniel 3:51-90).
10.- La Historia de Susana (Daniel 13).
11.- La Historia de Bel y el Dragón (Daniel 14).
12.- El Libro I de los Macabeos.
13.- El Libro II de los Macabeos.
1RA RAZÓN: RECHAZO DE ESTOS POR PARTE DE JESÚS Y LOS APÓSTOLES
1) No existen citas claras, definitivas en el Nuevo Testamento de los Apócrifos por parte de Jesús o de los apóstoles. Mientras que pueden haber alusiones a los Apócrifos en el Nuevo Testamento, no hay declaraciones autoritativas como “Así dice el Señor”, “Como está escrito”, o “Así dicen las Escrituras”. Hay referencias en el Nuevo Testamento a los pseudo epígrafos o libros con títulos falsos (Jud 14-15) y aún citas de fuentes paganas (Hch 17:22-34), pero ninguna de estas referencias son mencionadas como Escritura inspirada y son aún rechazadas por el Catolicismo Romano. En contraste, los escritores del Nuevo Testamento citan al Antiguo Testamento numerosas veces (Mateo 5; Lc 24:27; Jn 10:35), y usan frases como “Así dice el Señor”, “Como está escrito”, o “Así dicen las Escrituras”, indicando la aprobación de ellos en cuanto a la inspiración de Dios en la Escritura del Antiguo Testamento.
Hay sobre 260 citas del Antiguo Testamento en el Nuevo Testamento, y ninguna de ellas proviene de estos libros. Sin embargo, un católico romano podría responder que hay muchos libros del Antiguo Testamento que no son citados en el Nuevo Testamento, como Josué, Jueces, Ester, etc. ¿Significa esto que no son inspirados? Pero, estos libros ya han sido aceptados en el canon por los judíos, mientras que los apócrifos no. Los judíos reconocen el canon del Antiguo Testamento y ellos no incluyeron los apócrifos en el.
Romanos 3:1-2: “¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios.”Pablo nos dice que a los judíos se les confió la palabra (oráculos) de Dios. Esto significa que ellos entienden que Escrituras son inspiradas, y nunca han aceptado los apócrifos.
2) Implícitamente, Jesús rechazó los Apócrifos como Escritura al referirse al Canon Judío de la Escritura totalmente aceptado: “desde la sangre de Abel [Gn 4:8] hasta la sangre de Zacarías, [2 Cr 24:20] que murió entre el altar y el templo; sí, os digo que será demandada de esta generación.” (Lucas 11:51; cf. Mateo 23:35).
En el Antiguo Testamento, particularmente en el Génesis, a Abel se le considera el primer mártir mientras que a Zacarías se le considera el último en el Libro de Crónicas. En el Canon Hebreo, el primer libro era Génesis y el último, Crónicas. Estos contenían todos los mismos 39 libros estándares aceptados hoy día por los Protestantes, pero arreglados de forma diferente. Por ejemplo, todos los 12 profetas menores (Desde Oseas hasta Malaquías) estaban contenidos en un solo libro. Esta es la razón por lo que hoy la Biblia Hebrea contiene sólo 24 libros. Cuando Jesús se refirió desde Abel a Zacarías, estaba plasmando todo el Canon de las Escrituras Hebreas el cual incluía los mismos 39 libros que hoy aceptan los Protestantes. Por lo tanto e implícitamente, Jesús rechazó toda escritura apócrifa.
Los católicos a veces responden diciendo que el Antiguo Testamento esta dividido en tres partes, la Ley, los Profetas y los Escritos. En estos escritos a veces están incluidos los apócrifos. Pero esta designación no se encuentra en la Biblia. Al contrario, Jesús se refirió al Antiguo Testamento y lo designo en tres partes, la Ley, los Profetas y los Salmos, y no como la Ley, los Profetas y los Escritos.
Lucas 24:44: “Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.”
Así que vemos que la designación ofrecida por los católico romanos no es la misma designación encontrada en la Biblia y sus argumentos son inválidos, si sus argumentos son incorrectos. Aun más, si dijese “escritos,” no podría incluir los apócrifos por las razones mencionadas anteriormente.
2DA RAZÓN: RECHAZO DE ESTOS POR PARTE DE LA COMUNIDAD JUDÍA
3) Los “oráculos de Dios” le fueron dados a los Judíos (Rom 3:2) y ellos rechazaron los Apócrifos del Antiguo Testamento como parte de esta revelación inspirada. De forma interesante, Jesús tuvo muchas discusiones con los Judíos, pero nunca discutió con ellos con relación al alcance de la revelación inspirada de Dios.
4) Los Rollos del Mar Muerto no suministran comentario alguno de los Apócrifos, sin embargo, sí suministran comentarios de algunos de los libros Judíos del Antiguo Testamento. Esto probablemente indica que la comunidad Judía de los Esenios no los consideraron tan importantes como los libros Judíos del AT.
5) Muchos Judíos en la antigüedad rechazaron los Apócrifos como Escritura, incluido Filo. Josefo explícitamente los rechazó y enumeró el Canon Hebreo en 22 libros. De hecho, la comunidad Judía reconocía que los dones proféticos habían cesado en Israel antes que los Apócrifos fueran escritos.
3RA RAZON: RECHAZO DE ESTOS POR PARTE DE ALGUNOS EN EL CATOLICISMO ROMANO.
6) El Catolicismo Romano no siempre ha aceptado los Apócrifos. Estos, fueron oficialmente aceptados en 1,546 en el Concilio de Trento, y fue más una reacción negativa de los Romanos hacia la Reforma Protestante.
7) Muchos Padres de la Iglesia rechazaron los Apócrifos como Escritura así como muchos otros los utilizaron con propósitos devocionales. Por ejemplo, Jerónimo, el gran erudito Bíblico y traductor de la Vulgata Latina, sin embargo rechazó los Apócrifos como Escritura, y supuestamente bajo presión le tocó traducirlos urgentemente. De hecho, la mayoría de los Padres de la Iglesia en los primeros cuatro siglos rechazaron los Apócrifos. Junto con Jerónimo, se incluyen nombre como Orígenes, Cirilo de Jerusalén y Atanasio.
8) Los libros Apócrifos fueron colocados en la Biblia antes y después del Concilio de Trento, pero fueron colocados en una sección separada ya que estos no eran igual en autoridad. Aun cuando son usados como devocionales, nunca reemplazarán la inspiración de la Palabra de Dios.
4TA RAZON: FALSAS ENSEÑANZAS
9) Los Apócrifos contienen un número amplio de falsas enseñanzas:La aceptación de usar magia: Tobit 6:5-8: “El ángel añadió: «Abre el pez, sácale la hiel, el corazón y el hígado y guárdatelo, y tira los intestinos; porque su hiel, su corazón y su hígado son remedios útiles». El joven abrió el pez y tomó la hiel, el corazón y el hígado. Asó parte del pez y lo comió, salando el resto. Luego continuaron su camino, los dos juntos, hasta cerca de Media. Preguntó entonces el muchacho al ángel: «Hermano Azarías, ¿qué remedios hay en el corazón, el hígado y la hiel del pez?» Le respondió: «Si se quema el corazón o el hígado del pez ante un hombre o una mujer atormentados por un demonio o un espíritu malo, el humo ahuyenta todo mal y le hace desaparecer para siempre.”
*Argumento contra tal enseñanza: (2 Rey 9:22, Miq 5:12, Gal 5:19-21, Apc 9:21).
La limosna libra de la muerte: Tobit 4:10: “Porque la limosna libra de la muerte e impide caer en las tinieblas: ”Tobit 12:9: “La limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado. Los que dan limosna gozarán de una larga vida.”*Argumento contra tal enseñanza: (Lev 19:28, 20:27).
Los ángeles son santos y son benditos: Tobit 11:14: “Y añadió:”¡Bendito sea Dios! ¡Bendito sea su gran Nombre! ¡Benditos sean todos sus santos ángeles! ¡Que su gran Nombre esté sobre nosotros! ¡Benditos sean los ángeles por todos los siglos!”.
*Argumento contra tal enseñanza: (1 Cor 6:3, Col 2:18, Heb 1:5-6, 2:16, 1 Ped 1:12).
Orar por los muertos y ofrecer dinero para sacrificio de los pecados como se enseña en este libro Apócrifo: 2º Macabeos 12: 42-43: “y rezaron al Señor para que perdonara totalmente ese pecado a sus compañeros muertos. El valiente Judas exhortó a sus hombres a que evitaran en adelante tales pecados, pues acababan de ver con sus propios ojos lo que sucedía a los que habían pecado. Efectuó entre sus soldados una colecta y entonces envió hasta dos mil monedas de plata a Jerusalén a fin de que allí se ofreciera un sacrificio por el pecado. Todo esto lo hicieron muy bien inspirados por la creencia de la resurrección,” Los libros Apócrifos no son proféticos ni contienen profecía.
*Argumento contra tal enseñanza: (Heb 10:1-17).
Los libros Apócrifos no comparten muchas de las características de los libros Canónicos: No son proféticos, en estos, no existe ninguna confirmación sobrenatural de alguno de sus escritores, no hay profecía, ninguna revelación real acerca del Mesías, no son mencionados como autoritativos por alguno de los libros proféticos escritos después de estos y aun reconocen que no había profetas en Israel en el tiempo en que fueron escritos:1º Macabeos 9:27: “Fue una gran prueba en Israel, como nunca se había visto desde que terminó el tiempo de los profetas.”; 14:41: “También el rey tomó en cuenta el que los judíos y los sacerdotes habían resuelto que Simón fuera su jefe y Sumo Sacerdote hasta la aparición de un profeta digno de fe.”
¿Reconocieron los Padres de la Iglesia los apócrifos como Escritura? Los católico romanos apelan fuertemente a la Historia de la Iglesia, pero no encontramos un consenso unánime respecto a los apócrifos. Jerónimo (340-420), quien tradujo la Vulgata Latina la cual es usada por la Iglesia Católico Romana, rechaza los apócrifos debido a que él creía en el canon que los judíos habían establecido respecto al Antiguo Testamento.
Recordemos que la Iglesia Cristiana creció bajo ese reconocimiento. Además, Josefo, el famoso historiador judío del primer siglo, nunca mencionó los apócrifos como canon. Además, “Los Padres de la Iglesia Primitiva como Orígenes, Cirilo de Jerusalén, Atanasio, y el gran traductor Católico Romano Jerónimo hablaron en contra de los apócrifos.
De este argumento se contra argumenta en otros artículos
¿Que son los libros pseudoepigrafos?
Los pseudoepígrafos son libros falsamente atribuídos a escritores sagrados, a fin de aumentar su autoridad.
Es un termino utilizado para aquellos libros religiosos de origen judío que no forman parte del canon ni de los apócrifos (Deuterocanónicos).
Datan en su mayoría del año 709, aunque algunos aparecen en los primeros tiempos del Cristianismo.
Significan “escritos de falsa autoridad.” No son aceptados como auténticos.
Los pseudoepigráficos del Antiguo Testamento son libros que en general no aparecen ni en la Septuaginta ni en la Vulgata. Muchos provienen de la tradición hebrea, otros de las iglesias de Oriente (Siríaca, Copta, Etíope, etc.). De algunos sólo tenemos fragmentos o el título, y muchos han sido redescubiertos recientemente. Los pseudoepigráficos se basan en ideas, narrativas y personajes del Antiguo Testamento, que a menudo aparecen cristianizados.
Un líder de la iglesia primitiva llamado Ireneo dijo de ellos: “un número indecible de escritos apócrifos y falsos, que ellos mismos (los herejes) han forjado, para aturdir las mentes de los ingenuos”.
Los pseudoepigráficos son una herramienta formidable para entender el judaísmo primitivo y el cristianismo primitivo. Se llaman pseudoepigráficos porque el epígrafe (o mejor dicho, el título) suele aludir a un personaje del Antiguo Testamento que no es el verdadero autor.
Libros pseudoepigrafos en el Antiguo Testamento
Algunos exegetas protestantes restringen el término pseudepígrapha a los libros de tema bíblico escritos en griego que fueron apareciendo en el mundo cultural judeo-helenístico durante los siglos inmediatos al comienzo de la Era cristiana, entre los años 150 a.C. y 100 d.C., atribuidos a los patriarcas y a los profetas, tales como el Testamento de los Doce Patriarcas, los Salmos de Salomón, el Libro de Enoc, etc.
1.- Ascensión de Isaías.
2.- Ascensión de Moisés.
3.- Libro de Enoc.
4.- Libro de Jubileos.
5.- Salmos de Salomón.
6.- Oráculos Sibilinos.
7.- Testamento de los 12 Patriarcas.
Libros pseudoepigrafos en el nuevo testamento
También están los Evangelios Apócrifos y otros trabajos de este tipo conectados con el NT:
Protoevangelio de Santiago.
Evangelio de la Infancia de Tomás.
Pseudo-Mateo.
Evangelios Arábicos y Armenios de la Infancia la Presunción de la Virgen María.
La Historia de José el Carpintero.
El Evangelio de Pedro.
Los Hechos de Pilato.
El Evangelio de los Nazarenos.
El Evangelio de los Ebionitas.
El Evangelio de los Hebreos.
El Apocalipsis de Pedro.
La Visión de Pablo.
El Apocalipsis de la Santa Madre de Dios.
El Apocalipsis de Sedrac.
Introducción al Testamento de Abraham.
Principales evangelios apócrifos
El evangelio de Tomás fue descubierto en 1945 en la localidad de Nag Hammadi en Egipto. Se trata de unos manuscritos con 114 sentencias atribuidas a Jesús de Nazaret. Los expertos consideran que este texto formó parte de una corriente filosófica del siglo lll d. C, el movimiento gnóstico.
El evangelio de María Magdalena se descubrió en el siglo XlX y los especialistas lo sitúan dentro de la corriente del gnosticismo. Sobre este texto solo se conservan algunos fragmentos. Si bien no fue escrito por María Magdalena, ha recibido esta denominación porque en él se menciona a una díscípula de Jesús y se cree que pudo ser María Magdalena.
Some other apocryphal books
Apocalypse of Elijah
The Apocalypse of Elijah is an anonymous apocryphal work presenting itself as a revelation given by an angel. Two versions are known today: a Coptic Christian fragmentary version and a Hebrew Jewish version. The title derives from mentions of Elijah within the text, although there is no other reason to assume that he is meant to be the author.
First to Fourth Century A.D.
The two extant versions are thought to be derived from the same original, which would be the one quoted by Paul the Apostle. The Coptic version has been Christianized and the Hebrew version abridged.
1 corintios 2:9 Isaías 64:4
About apocalypse of pseudo ephraem
Apocalypse of Pseudo-Ephraem (known today as the Sermon at the end of the world) is a pseudoepigraphical text attributed to the church father Ephrem the Syrian.[1]
The Latin text is suggested to be dated somewhere between the 4th to 8th centuries. There appears to be little relation between the Syriac and Latin, and the Latin may be earlier or later than the Syriac document.
Life of Adam and Eve
The Life of Adam and Eve, also known, in its Greek version, as the Apocalypse of Moses (Greek: Αποκάλυψις Μωυσέως, Apokalypsis Mōuseōs; Hebrew: ספר אדם וחוה), is a Jewish apocryphal group of writings.
While the surviving versions were composed from the early 3rd to the 5th century CE,[2]:252 the literary units in the work are considered to be older and predominantly of Jewish origin.[3] There is wide agreement[by whom?] that the original was composed in a Semitic language[2]:251 in the 1st century CE.[2]:25
Segundo libro de Adán y Eva
El Segundo Libro de Adán y Eva, también llamado el Conflicto de Adán y Eva con Satanás, es un libro pseudoepígrafo cristiano encontrado en Etiopía en árabe, que data del siglo V o VI.
Apocalipsis de Adán
El Apocalipsis de Adán, descubierto en Nag Hammadi, es un tratado setiano12 que forma parte de la literatura apocalíptica3 que data del siglo I y I d. C.4 Según algunos estudios, originalmente estaban escritos en semítico, siendo después traducidos al griego y finalmente al copto.5
Barnabas Epistle
The Epistle of Barnabas (Greek: Βαρνάβα Ἐπιστολή) is a Greek epistle written between AD 70 and 132. The complete text is preserved in the 4th-century Codex Sinaiticus, where it appears immediately after the New Testament and before the Shepherd of Hermas.
Although Irenaeus and Tertullian comment extensively on canonical books, they show no interes in barnabas. The book is absent from our earlies canonical list, the Muratorian canon and Eusebius even puts the epistle into the category of “spuruous” books. In addition to all these problems, Barnabas lacks the historical credentials of the other New Testament letters, being a second-century production writter well after the time of the apostles. There is no evidence that it represents early, authoritative, and authentic teachings of Christianity that were simple suppressed by the political machinations of the later theological “winners.” As a result, it is hard to take it seriously as a contender for a place in the canon.
Son conocidas las citas de la Epístola de Bernabé en los escritos de Clemente de Alejandría. También es citada por Orígenes. Eusebio la considera un texto controvertido, mientras que Jerónimo de Estridón la clasificaba como un texto apócrifo. Bajo la forma de epístola de 850 líneas, fue incluido en el Codex Claromontanus del siglo VI, en la lista de obras canónicas. Aunque en Occidente no se aceptó posteriormente como canónica, por un tiempo se le conservó como apéndice después de la Epístola de Santiago. En Oriente, la Esticometría de Nicéforo, lista del Patriarca de Jerusalén, del siglo IX incluye la Epístola de Bernabé y una lista adicional de libros cuya canonicidad está en debate, junto con el Apocalipsis (de Juan), el Apocalipsis de Pedro y el Evangelio de los Hebreos. Actualmente la mayoría de las iglesias no lo consideran canónico.
Muratorian canon
The Muratorian fragment, also known as the Muratorian Canon[1](18:02) or Canon Muratori, is a copy of perhaps the oldest known list of most of the books of the New Testament. The fragment, consisting of 85 lines, is a 7th-century Latin manuscript bound in a 7th- or 8th-century codex from the library of Columbanus‘s monastery at Bobbio Abbey; it contains features suggesting it is a translation from a Greek original written about 170 or as late as the 4th century.
| Book | Muratorian Canon | Present canon[9] |
|---|---|---|
| Gospel of Matthew | Probably[10] | Yes |
| Gospel of Mark | Probably[10] | Yes |
| Gospel of Luke | Yes | Yes |
| Gospel of John | Yes | Yes |
| Acts of the Apostles | Yes | Yes |
| Romans | Yes | Yes |
| 1 Corinthians | Yes | Yes |
| 2 Corinthians | Yes | Yes |
| Galatians | Yes | Yes |
| Ephesians | Yes | Yes |
| Philippians | Yes | Yes |
| Colossians | Yes | Yes |
| 1 Thessalonians | Yes | Yes |
| 2 Thessalonians | Yes | Yes |
| 1 Timothy | Yes | Yes |
| 2 Timothy | Yes | Yes |
| Titus | Yes | Yes |
| Philemon | Yes | Yes |
| Hebrews | No | Yes[11] |
| James | No | Yes[11] |
| 1 Peter | No | Yes |
| 2 Peter | No | Yes |
| 1 John | Probably[12] | Yes |
| 2 John | Maybe[12] | Yes |
| 3 John | Maybe[12] | Yes |
| Jude | Yes | Yes[11] |
| Apocalypse of John | Yes | Yes[11] |
| Apocalypse of Peter[13] | Yes[14] | No |
| Wisdom of Solomon | Yes | Varies by denomination[15] |
Es importante notar que la iglesia no creó el canon; no determino los libros que se llamarían escrituras sagradas, como la inspirada palabra de Dios. Al contrario, la iglesia reconoció, o descubrió, cuales libros habían sido inspirados desde su principio. Dicho de otra manera “un libro no es la palabra de Dios porque fue aceptado por el pueblo de Dios. Más bien, fue aventado por el pueblo de adiós porque es la palabra de Dios. Esto significa que adiós que da al libro su autoridad divina, y no el pueblo de Dios. Ellos solo reconocen la autoridad divina que Dios le da” (449/210).
Surgen herejes. Ya en el año 140 dc, el herético marcion desarrolló su propio e incompleto canon y comenzó a propagar lo. La iglesia tenía que combatir su influencia por medio de un esfuerzo de coleccionar todos los libros que debían ser reconocidos como escrituras del nuevo testamento.
La circulación de escrituras espurias. Muchas Iglesias del medio Oriente usaron libros en sus cultos que eran cuestionables. Esta práctica hacía todavía más necesaria una decisión sobre el canon.
La persecución. El edicto de diocleciano 303 dc, pidió la destrucción de los libros sagrados cristianos. Quien moriría por un libro que fuera talvez religioso pero no sagrado? Los cristianos tenían que saber cuales libros eran verdaderamente sagrados.
Otros libros apócrifos relacionados con el nuevo testamento a estudiar. Epistola a los corintios. Una homilía antigua, o la llamada segunda epístola de Clemente. Pastor de termas. Hechos de pablo y tecla. Epistola a los laodicenses. Evangelio según los hebreos. Epistola de policarpo a los filipenses. Las siete epístolas de Ignacio.
Conclusiones
Cómo hemos visto, podemos concluir que los llamados “apócrifos” ya sean pseudoepigrafos, o deuterocanónicos no son parte del cánon de las escrituras, pues a través del tiempo y la investigación de los expertos en la materia, es decir teólogos y estudiosos de las escrituras, se ha comprobado que estos libros tienen tanto errores geográficos, errores históricos, e incluso llegan a tener ciertas herejías, que como hemos visto han contaminado a tal grado, incluso dando pie a doctrinas falsas, pues a pesar de tener ciertos aspectos positivos.
¿Podemos leer estos libros? Pienso que podemos leerlos, lógicamente debemos leerlos con un criterio analítico y no con intención de ver, pues si no los leemos con el enfoque correcto podemos caer en confusión, y esa confusión puede crearnos más problemas en relación a nuestra compresión de lo escrito en la Biblia.
Dios les bendice.
Referencias
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