Desde los primeros trabajos, quedó claro que la sensibilidad del test para la detección de la infección por SARS-CoV-2 dependía no solo de la fase de enfermedad, más probable la detección en los primeros días postinfección2, sino también, de la correcta toma de muestras. En este sentido, la realización de sucesivos test en pacientes con sospecha clínica de COVID-19 permite la mejora de la sensibilidad global de la técnica, con una reducción notable de los falsos negativos3.
En relación a los estadísticos, el diagnóstico de las enfermedades infecciosas constituye como el resto de los diagnósticos el establecimiento de una probabilidad condicionada al resultado de una prueba (estadística bayesiana). La técnica de la PCR independientemente del formato o kit comercial constituye una prueba de altísima especificidad, asumiendo que esta fuera casi perfecta (99,9%) conduciría a establecer la práctica ausencia de falsos positivos. Sin embargo, la sensibilidad y la especificidad hacen referencia a las propias características del test, mientras que a los clínicos nos interesa más la interpretación de los resultados, es decir, el establecimiento de los valores predictivos positivos (VPP) y negativos. Así, para una especificidad supuesta de un test de PCR para el diagnóstico de COVID-19 del 99,9% y una sensibilidad del 70% existen diferencias importantes en el VPP según la diferente probabilidad pre-test (PPT). Así, la aplicación de una PCR a pacientes asintomáticos de bajo riesgo (por ejemplo, con una PPT del 5%) tendría un valor predictivo positivo «solo» del 77,8%, mientras que con el mismo test aplicado a contactos de riesgo asintomáticos (con PPT del 25%) tendrían un VPP superior al 96,5%. En este sentido, los test moleculares de diagnóstico basados en la PCR se han venido aplicando en medicina, mayoritariamente en el diagnóstico de confirmación de pacientes con alta PPT. El caso de la infección por el SARS-CoV-2 constituye la primera experiencia a nivel global de la implementación de test moleculares en el control epidemiológico de una infección, y aunque el resultado puede ser dado como válido en salud pública, los resultados para casos individuales deben ser interpretados por el clínico con cautela.
Los equipos diagnósticos pueden ser otra fuente de errores. La urgencia global que está suponiendo la pandemia COVID-19 ha favorecido la aprobación por las diferentes agencias gubernamentales como la Food and Drug Administration (FDA) y la European Medicine Agency (EMEA) de numerosos kits comerciales por vías de urgencia, con evaluaciones en muestras clínicas menos exhaustivas de lo habitual, por lo que algunos autores han argumentado que la precisión en la práctica clínica real de algunos de estos kits podría no estar bien establecida4.
Por otro lado, la PCR permite la detección de cantidades ínfimas de RNA viral, que puede perdurar en condiciones biológicas favorables incluso durante semanas y no correlacionarse necesariamente con infección activa ni con contagiosidad. En el caso del diagnóstico de la COVID-19, esto se suma con la utilización, en algunos test diagnósticos, de genes comunes con otros coronavirus estacionales, cuya positividad podría ser interpretada erróneamente. Además, hay diferentes aspectos del comportamiento del virus que todavía se desconocen y que pueden también condicionar el diagnóstico. Desde el inicio de la segunda oleada, existe una notable controversia sobre la significación de la detección de pequeñas cantidades de alguno de los genes, en especial del gen N, de manera aislada.
[2456] https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-clinica-2-articulo-falsos-positivos-enfermedad-por-sars-cov-2-S0025775321000208?newsletter=true&coronavirus
Kary Banks Mullis (Lenoir, Carolina del Norte, 28 de diciembre de 1944–Newport Beach, California, 7 de agosto de 2019) fue un bioquímico estadounidense. En 1993 compartió el Premio Nobel de Química con Michael Smith, debido a la invención de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR por sus siglas en inglés).[1] El proceso fue descrito originalmente por Kjell Kleppe y el nobel de 1968 Har Gobind Khorana, que permite la amplificación de secuencias específicas de ADN.[2][3] Las mejoras hechas por Mullis permitieron convertir a la PCR en una técnica central en bioquímica y biología molecular, descrita por The New York Times como “altamente original y significativo, virtualmente dividiendo la biología en dos épocas de antes de P.C.R. y después de P.C.R.”
Mullis defendió el negacionismo del sida[4][5][6][7][8][9] y la negación de cambio climático.[4] También fue conocido por sus opiniones heterodoxas en ciencias sociales y astrología.[10]Todas estas posturas le valieron críticas del The New York Times.
La idea de multiplicar una hebra de ADN millones de veces le vino en 1983 pero no convenció a sus colegas de la compañía, por lo que tuvo que demostrar por sí mismo la aplicabilidad de la técnica. La versión de la técnica desarrollada inicialmente por Mullis, aunque eficaz, era poco eficiente, hasta que se le ocurrió emplear polimerasas del ADN termoestables, extraídas de microorganismos termofílicos, inicialmente la polimerasa llamada Taq, procedente de Thermus aquaticus.[11]
Mullis dijo que la búsqueda interminable de más subvenciones y la permanencia en dogmas establecidos ha hecho daño a la ciencia.[12] Creía que “la ciencia está siendo practicada por personas cuyos pagos dependen de lo que van a descubrir”, y no de lo que realmente producen.[12] Mullis ha sido descrito como un “investigador impaciente e impulsivo” que encuentra aburrido el trabajo de laboratorio rutinario y en cambio piensa sobre su investigación mientras conduce y surfea. Inventó la reacción en cadena de la polimerasa mientras conducía en la carretera.[13]
En su autobiografía de 1998, Mullis expresó su desacuerdo con la evidencia científica que apoya el cambio climático y el agotamiento de ozono, la evidencia que el VIH causa el sida y afirmó su creencia en la astrología. Mullis sostiene que el cambio climático y la conexión VIH/sida se deben a una conspiración de ecologistas, agencias gubernamentales y científicos que intentan preservar sus carreras y ganar dinero, en lugar de evidencia científica.[4] Mullis ha creado controversia por su asociación con el prominente negacionista del sida Peter Duesberg[5] y afirmó que el sida es un diagnóstico arbitrario usado únicamente cuando se encuentran anticuerpos contra el VIH en la sangre de un paciente.[6]
- Shampo, M. A.; Kyle, R. A. (2002). «Kary B. Mullis — Nobel Laureate for procedure to replicate DNA». Proceedings (Mayo Clinic) 77(7): 606. PMID 12108595. doi:10.4065/77.7.606.
- ↑ Saiki, R.; Gelfand, D.; Stoffel, S.; Scharf, S.; Higuchi, R.; Horn, G.; Mullis, K.; Erlich, H. (1988). «Primer-directed enzymatic amplification of DNA with a thermostable DNA polymerase». Science 239 (4839): 487-491. PMID 2448875. doi:10.1126/science.2448875.
- ↑ Kleppe, K.; Ohtsuka, E.; Kleppe, R.; Molineux, I.; Khorana, H. G. (1971). «Studies on polynucleotides *1, *2XCVI. Repair replication of short synthetic DNA’s as catalyzed by DNA polymerases». Journal of Molecular Biology56 (2): 341-361. PMID 4927950. doi:10.1016/0022-2836(71)90469-4.
- ↑ a b c Dancing Naked in the Mind Field. Vintage Books. 1998. pp. 115-18, 143-53. ISBN 0-679-44255-3.
- ↑ a b Horvath, Hacsi (15 de septiembre de 1999). «AIDS heresies: From maverick science to conspiracy theories». CNN. Consultado el 26 de febrero de 2014.
- ↑ a b «Washington Informer». High beam. 31 de mayo de 2000. Archivado desde el original el 4 de noviembre de 2012. Consultado el 27 de julio de 2010.
- ↑ a b Kalichman, Seth (2009). Denying AIDS: Conspiracy Theories, Pseudoscience, and Human Tragedy. New York: Copernicus Books (Springer Science+Business Media). pp. 177–178. ISBN 978-0-387-79475-4.
- ↑ a b Maggiore C (2006). What If Everything You Thought You Knew About AIDS Was Wrong?. American Foundation For AIDS Alternative. ISBN 0-9674153-2-2.
- ↑ a b «AIDS Denialism vs. Science». Skeptical Inquirer 31 (5). 2007.
- ↑ [1]London Review of Books, “Nobel Savage”, by Steven Shapin
- ↑ «The History of PCR». Smithsonian Institution Archives (en inglés). Consultado el 23 de noviembre de 2010.
- ↑ a b Yoffe, Emily (16 de julio de 1994), Is Kary Mullis God? Nobel Prize winner’s new life 122(1), Esquire, pp. 68-75.
- ↑ Decoding life: unraveling the mysteries of the genome. Minneapolis: Lerner Publications. 2005. p. 88. ISBN 0-8225-1196-7.
Mullis niega la causa del sida en el congreso europeo de investigación clínica Premio Nobel de Química por el ‘destornillador’ de los biólogos MALEN RUIZ DE ELVIRAToledo – 23 ABR 1994-00:00 CEST Su último empeño es demostrar que el virus del sida no es el causante de este síndrome, con lo que se añade a un reducido grupo de científicos, de los que muy pocos son especialistas en virología, que sostiene esta opinión en contra de los apabullantes datos epidemiológicos. Para ello Mullis no ha dudado, según dijo ayer, en cambiar el tema sobre el que se va a dirigir, patrocinado por una empresa farmacéutica, a los más de 1.000 científicos del congreso.Para Mullis, el tema del sida es el reflejo de toda una forma de funcionar de la ciencia en la actualidad, que incluye a los propios científicos, convertidos en ciudadanos de clase media que tienen que ganarse la vida, a los medios de comunicación y a los políticos. “Han obligado sin razón a la gente a cambiar sus hábitos por. miedo a contraer una enfermedad mortal. Como científico tengo que demostrar las cosas, no creer en ellas”. https://elpais.com/diario/1994/04/23/sociedad/767052003_850215.html
Científicos sostiene que el VIH no es el virus causante del SIDA. Según las investigaciones de una asociación dedicada a la temática –que cuenta entre sus filas con tres premios Nóbel- la enfermedad sería una invención de las potencias mundiales para justificar las realidades del Tercer Mundo en el escenario global económico y social. 15 DE ABRIL DE 2005, 16:49. https://www.uncuyo.edu.ar/prensa/cientificos-sostiene-que-el-vih-no-es-el-virus-causante-del-sida El Premio Nóbel, y descubridor del test más usado para diagnosticar SIDA Kary Mullis, declaró que el VIH (virus del SIDA) no tiene ninguna relación con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida y asegura que “de haber sabido qué destino tendría mi descubrimiento habría renunciado al premio”. Aclaró que si bien no existiría relación entre el VIH y el SIDA la sociedad está ante la presencia de una enfermedad y no deben descuidarse las precauciones.
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