Israel

– Rut era moabita, pero es miembro del Israel de Dios.– Rahab era cananea, pero es miembro del Israel de Dios.– Tamar era cananea, pero es miembro del Israel de Dios.– Caleb era cenezeo, pero es miembro del Israel de Dios.– Abraham era caldeo, pero es padre del Israel de Dios. Mientras tanto: – Caifás era israelita, pero no es miembro del Israel de Dios.– Iscariote era israelita, pero no es miembro del Israel de Dios.– Los fariseos incrédulos eran israelitas, pero no son miembros del Israel de Dios. ¿Qué significa esto? Bueno, cuando Pablo mira a su alrededor y ve que la mayoría de los conversos que están aceptando al Mesías prometido a Israel son en su mayoría gentiles y no judíos, esto lo alegra, pero a la vez lo consterna, ¿Por qué? Porque siendo él mismo israelita, se solidariza con su pueblo. Romanos 9:3: “Porque desearía yo mismo ser anatema, separado de Cristo por amor a mis hermanos, mis parientes según la carne”. Es evidente que Pablo ama a su pueblo. Pero luego se pregunta a sí mismo (como anticipando esta pregunta de su audiencia): ¿Será que la promesa de Dios para Su pueblo falló? Y aquí está la respuesta divina: ¡NO! ¡Jamás! Como nos dice más temprano en su epístola: “¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? ¡De ninguna manera! Antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso” (Romanos 3:3-4). Entonces, ¿como resuelve el Apóstol el enigma? Sencillo: refiriéndose a[...x]