HONRA A LOS PADRES.
Honra a los padres según el Antiguo Testamento
En el antiguo testamento encontramos algunas referencias a esto, sobre todo en el pentateuco (Éxodo, Levitico, Deuteronomio).
Éxodo 20:12 nos menciona lo siguiente: “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.” En Deuteronomio 5:16 Dios vuelve a recordarle a su pueblo esto, de la siguiente manera: “Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.” Este es uno de los diez mandamientos que Dios nos ha dado, y este es un mandamiento con promesa, el primero como menciona el apóstol Pablo en Efesios 6:2.
En Levitico 19:3 en su primera parte nos menciona esto: “Cada uno de vosotros ha de reverenciar a su madre y a su padre…”
Honrra a los padres según el nuevo testamento.
En el Nuevo Testamento también hay mención a este mandamiento en los evangelios sinópticos.
Mateo 15:4 menciona las palabras de nuestro Señor Jesús en relación a la honra a los padres diciendo lo siguiente: “Porque Dios dijo: «Honra a tu padre y a tu madre», y: «Quien hable mal de su padre
o de su madre, que muera».”
Marcos 7:10 menciona esto mismo.
Así mismo en Mateo 15:4, Marcos 10:19 y Lucas 18:20 hacen mención de este, y otros mandamientos.
Este mandamiento en lo particular llama mi atención, pues ¿quién no ama a sus padres? Quien no quisiera darles amor, cariño, respeto y obediencia; pues Dios nos los dió como la primera autoridad en nuestras vidas, y haciendo esto hacemos también la voluntad de Dios, que es soberano. Y se han visto infinidad de casos sobre personas que, siendo o no creyentes, le faltaron el respeto a sus padres terrenales, tal vez fueron egoístas con ellos, y la vida de aquellos fue efímera, corta, y muchas veces su final fue triste. En cambio aquellos que fueron respetuosos, obedientes, que estaban al pendiente de sus padres vivieron muchos años.
Sin embargo se que muchos dirán que no es algo que pase por regla general, pues sabemos de hijos que procuraban el bien para sus padres y murieron jóvenes, y conocemos casos de personas longevas que nunca en su vida fueron buenos hijos, y no estamos para juzgar esa situación, pero de algo estoy convencida que cuando hacemos transgresión de la ley de Dios hay consecuencias, tanto espirituales así como terrenales; en lo terrenal, viendo el caso de estas personas que si bien viven bastante tiempo suelen ser personas que viven sus últimos días solas, y aquellos que fueron buenos hijos suelen tener buenos recuerdos de ellos. Pero el punto al que quiero llegar es que Dios nos mandó hacer esto por una razón, y es por que la autoridad paternal es una sombra, un ejemplo de lo que la Autoridad de Dios significa, por qué Dios es nuestro Padre, por esa razón hay que amarlo, honrarlo, respetarlo, ser hijos obedientes con El, pues El sabe lo que es bueno para nosotros.
Otro versículo que habla de esto es Timoteo 5:4 dice así: “pero si alguna viuda tiene hijos o nietos, que aprendan estos primero a mostrar piedad para con su propia familia y a recompensar a sus padres, porque esto es agradable delante de Dios.” Que implícitamente nos muestra que debemos ser piadosos con nuestra propia familia, sobre todo con nuestros padres pues a Dios, nuestro Padre Celestial se deleita en esa acción, y pues si no somos buenos con nuestros padres, ¿que será con el prójimo?
Pero muchos me dirán mi padre, o mi madre, o incluso ambos eran malos conmigo, me dañaron, la respuesta a este argumento es que todos somos transgresores de la ley de Dios, todos somos pecadores, imperfectos. Pero Cristo vino a este mundo para vencer al pecado, que es la muerte, y vino a restaurar nuestras vidas, la única opción es aceptar a Jesús en nuestras vidas, y Él se encargará de sanar aquellas heridas, sea pequeña o grande, y también a perdonar todo aquello que nos tenía atados a esas depresiones y dolor que pueden causar los padres, que son seres imperfectos.
Conclusión
Tal vez nuestros padres no fueron perfectos, nadie en la naturaleza humana lo es, pero Cristo restaura y Dios es claro en sus mandamientos, debemos respetarlos y amarlos tal y como son, lógicamente que si tú tienes un distanciamiento con papá o mamá, despojate de ese orgullo y pide a Dios que te dé las palabras correctas para decirle a papá y/o a mamá que te perdonen y perdonar todo el pasado y seguir construyendo un futuro, y seguir disfrutando de la presencia terrenal. Si estás en el caso de que tus padres ya no están contigo pide perdón a Dios.
Otra cosa que tú y yo podemos hacer , que es lo más importante, es poner nuestra mirada en nuestro Señor Jesús que aún estando en carne, teniendo nuestras “debilidades” obedeció a Dios, su Padre, y también fue un hijo obediente con sus padres terrenales.
Dios les bendiga.