Que Dios me guíe

No todos lo anhelamos. Algunos dicen pedirlo pero no le desean. Y es que a DIOS se le debe anhelar no porque EL necesite de nosotros sino porque siendo EL principio de todas las cosas, creador y origen de todas las cosas no hay otro a quien desear. Otros piden-le su guía, mas pensando hacerlo de corazón no lo hacen pues van tras sus pensamientos, metas, intereses y pasiones. Permitir a DIOS guiarnos es hacer su voluntad. Y esto empieza con aceptar a CRISTO en nuestros corazones, el hijo de su amor. Él es el camino para nosotros en EL, su misericordia, plan transcendente de tiempo y espacio. Momento de desesperación pasamos todos cuando no confiamos en DIOS porque no es en nuestras fuerzas hallar la victoria sino en su poder que se perfecciona en nuestra debilidad. Permitir la guía de DIOS es no establecer nuestras propias leyes. DIOS nos invita a pensar a razonar a no permitir nuestras debilidades dañar nuestras vidas. Permitir la guía de DIOS es despojarnos de todo y decir con un corazón y mente abiertos: DIOS dejo mis metas, sueños y anhelos, tú sabes cómo haces las cosas, tú eres mi hacedor, en ti confió, guíame! Yo soy pecador, necesito de ti. Muchos dicen no soy pecador, eso es una ideología humana, sino lo eres ve y peca contra DIOS y contra ti mismo, se tu propio dios en tu orgullo y nunca admitas equivocarte generando en ti muerte. Ciégate a ti mismo. No desarrolles una mente científica sino una carne-pasional sin metas claras sino desastrosas y destructoras. Es así como comienzas a ser esclavizado mentalmente no v[...x]